Me descuido y me olvido. Y esas cosas no se tienen que dejar pasar.
Porque si dolió, va a seguir por el resto de tu vida ahí, como esa rama que picotea el techo y nunca termina de caerse, que cuando crees que ya se fue, algún vientito la hace sonar.
Porque si ardió, va a quemar por dentro un tiempo más. Y seguramente vengan otros fuegos, otros demonios con otros infiernos, pero cada uno sabe quemar distinto.
Me descuido y me olvido, y cuando vuelvo me mata de celos el pasado que no querés soltar.
Los nombres, el misterio, las sombras de ideas que me pasan por atrás y te perdés mirando cuando enfrente te clavan la mirada esperando respuestas.
Hay olor a ropa sucia que vengo apilando encima de las mentiras que me fui construyendo; no encuentro nada mas fácil que volver a mentir, debe ser por eso que cuesta tanto creer...
Me descuido y me olvido, y la cuenta está en cero. Soy una adolescente que recién va a entender de que se trata todo esto; no tengo recuerdos que duelan, no hay historias para contar y ver como el de enfrente amarga la mirada porque hace carne el dolor que me tocó pasar.
Me descuido y me olvido, y quién te dice, haya llegado quien tenía que llegar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario