No quiero que me amen si no es con locura; no hay cuerdo que tenga la valentía de amar...
martes, 11 de diciembre de 2018
viernes, 23 de noviembre de 2018
lunes, 12 de noviembre de 2018
viernes, 9 de noviembre de 2018
domingo, 29 de julio de 2018
viernes, 27 de julio de 2018
Hoy por hoy
La costumbre te acercaba más que el amor, buscabas en mi boca lo que mis ojos ya no te daban; mirabas otros cuerpos donde encontrar las ganas que te fui sacando con cada palabra equivocada; te solté de un tirón las manos cuando quisiste acercarte alguna vez, porque siempre fui así, porque nunca me detuve a entender, y ahora que lo entiendo y que te lloro e imploro en cada noche que no estás, quisiera volver la razón y el tiempo atrás para quedarme, para agarrarte: para pedirte perdón.
Esta espera absurda, la esperanza puesta en la nada, el tiempo que pasa y yo que te extraño igual que ayer. Las miradas que no supiste esquivar, el silencio que te hace ganador; la libertad de no sentir amor, ese espacio vacío que nada toca ni nada rompe y que está latente al próximo cuerpo que vas a conquistar.
La maravilla de haberte conocido, una bendición tras otra con cada vino compartido, y yo luchando en cada copa, que ahora tomo sola, contra el olvido de tu nombre.
Como pesa tu olor, las manos ásperas, el nudo en la garganta cada vez que me preguntan por vos y ya no se como mentir. El ruido del motor en el portón de casa que cuando salgo a ver, lleva amor a otra puerta. La rutina del camino al trabajo, en donde en cada esquina pienso que vas a estar ahí, esperando, como si fuesen capaces de manifestarse entre nosotros los milagros.
Lo ridícula que me veo llorándote frente al espejo, la culpa que me arrastra en cada recuerdo, las cosas que pienso que crees que estoy haciendo por no saberme quien soy.
La tranquilidad de haber aprendido a amar...
martes, 10 de julio de 2018
lunes, 9 de julio de 2018
Casi como al pasar, en el medio de la despedida, donde se expresaba todo y restaban mil palabras por decir, él dijo:
- "Y no vas a luchar por mí...", afirmando lo que creía escuchar, afirmando más que lo que sus sentidos podían entender.
Ella, movió su cabeza de lado a lado y disparó una vieja mueca que aparentaba una sonrisa, una mueca que antes atraía a cualquiera, la que ahora significaba otra cosa.
Le quiso explicar que la manera de luchar por el amor de él, era dejándolo ser libre, dejándolo ser la persona que no pudo ser por culpa del poco amor propio que ella se tenía.
Le quería contar con lujo de detalles todo lo que ella estaba haciendo para ser mejor persona día a día, le quería explicar que todo el amor que sentía por él era tan grande que aceptaba que no la eligiera más si ella no lo hacía feliz.
Ella quería sacarse el corazón del cuerpo, agarrarlo despacito, depositarlo en las manos de él, y pedirle que por favor lo cuide y que no se fuera.
Y aunque lo esperó despierta todas las noches que siguieron, él no quiso volver...
- "Y no vas a luchar por mí...", afirmando lo que creía escuchar, afirmando más que lo que sus sentidos podían entender.
Ella, movió su cabeza de lado a lado y disparó una vieja mueca que aparentaba una sonrisa, una mueca que antes atraía a cualquiera, la que ahora significaba otra cosa.
Le quiso explicar que la manera de luchar por el amor de él, era dejándolo ser libre, dejándolo ser la persona que no pudo ser por culpa del poco amor propio que ella se tenía.
Le quería contar con lujo de detalles todo lo que ella estaba haciendo para ser mejor persona día a día, le quería explicar que todo el amor que sentía por él era tan grande que aceptaba que no la eligiera más si ella no lo hacía feliz.
Ella quería sacarse el corazón del cuerpo, agarrarlo despacito, depositarlo en las manos de él, y pedirle que por favor lo cuide y que no se fuera.
Y aunque lo esperó despierta todas las noches que siguieron, él no quiso volver...
Hay un secreto escondido; tiene que haberlo.
Me están ocultando la verdad que me hace feliz; tiene que ser así.
Debe haber por ahí una sonrisa cómplice que dice que solo es un juego, que me estás poniendo a prueba; esta cosa toda rota y malentendida no puede ser verdad.
Giro la cara en la almohada y se mete un poco de tu perfume entre mis pestañas, aprieto los ojos para que no te vuelvas a ir. Y como si te quisieras arrancar de mi, me brotan tus recuerdos por los párpados, y no me queda otra que dejarme llorar.
No entiendo quien puede ponerle un 'pero' al amor...
Me están ocultando la verdad que me hace feliz; tiene que ser así.
Debe haber por ahí una sonrisa cómplice que dice que solo es un juego, que me estás poniendo a prueba; esta cosa toda rota y malentendida no puede ser verdad.
Giro la cara en la almohada y se mete un poco de tu perfume entre mis pestañas, aprieto los ojos para que no te vuelvas a ir. Y como si te quisieras arrancar de mi, me brotan tus recuerdos por los párpados, y no me queda otra que dejarme llorar.
No entiendo quien puede ponerle un 'pero' al amor...
sábado, 7 de julio de 2018
Mirá si fui boluda...
Me alejé mil veces de un infierno que creía conocer.
Estaba ahí, al borde de la caída y daba tres pasos para atrás creyendo que era precavida, que cualquiera podía venir y empujarme y arruinarme el momento.
Durante mucho tiempo en toda mi historia me creí invencible, había descubierto, a ojos cerrados y abiertos, que la magia estaba en no mentir, en decir siempre la verdad cueste lo que cueste, me creía con poder al entender que la vida iba de eso, y aunque sí, lo incluía, al camino le faltaba atravesar mas charcos.
Me arrancaba la piel pensando en el fracaso, repetía una por una las palabras que iba a decir para que doliera más, como si así cualquiera pudiese entender, a través del dolor, lo que quería decir.
Jugaba a perder creyendo que iba a salir victoriosa, que cualquier día ibas a aparecer de la nada en la puerta de mi casa, como un ángel guardián, que me ibas a vaciar de pensamientos de mierda, y me ibas a poner en una cajita de cristal para resguardarme del miedo que siempre le tuve a perder la libertad; mira si fui boluda...
Tuve que tener la dicha en mis manos, ver como se me escapaba entre los dedos, para darme cuenta que el amor, solo es verdadero cuando es libre...
Estaba ahí, al borde de la caída y daba tres pasos para atrás creyendo que era precavida, que cualquiera podía venir y empujarme y arruinarme el momento.
Durante mucho tiempo en toda mi historia me creí invencible, había descubierto, a ojos cerrados y abiertos, que la magia estaba en no mentir, en decir siempre la verdad cueste lo que cueste, me creía con poder al entender que la vida iba de eso, y aunque sí, lo incluía, al camino le faltaba atravesar mas charcos.
Me arrancaba la piel pensando en el fracaso, repetía una por una las palabras que iba a decir para que doliera más, como si así cualquiera pudiese entender, a través del dolor, lo que quería decir.
Jugaba a perder creyendo que iba a salir victoriosa, que cualquier día ibas a aparecer de la nada en la puerta de mi casa, como un ángel guardián, que me ibas a vaciar de pensamientos de mierda, y me ibas a poner en una cajita de cristal para resguardarme del miedo que siempre le tuve a perder la libertad; mira si fui boluda...
Tuve que tener la dicha en mis manos, ver como se me escapaba entre los dedos, para darme cuenta que el amor, solo es verdadero cuando es libre...
jueves, 5 de julio de 2018
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)










