No me sale, ni quiero, ser lo hija de puta que algunos esperan que sea.
Tenés que vengarte! - gritan - Eh? No! No soy así! Que no gano nada con eso! Que pierdo! Pierdo yo, el tiempo, las ganas, la energía, todo lo que lleva un reclamo. Que no te dije!
(vengate vos de quien quieras, total vas a seguir destrozando en vez de apuntar a ganar y construir).
Y si no me dicen que me vengue, entonces, esperan que llore, que me hunda, que esté encerrada.
Porque claro, si te traicionan vos tenés que quedarte llorando, hecha una bolita en la cama ahogándote con la almohada, porque tenés que sufrir, te tiene que doler tanto tanto que no quieras vivir casi, y a veces tenés que salir de la bolita, estirarte toda y patalear, patalear fuerte y seguir llorando, porque así tiene que reaccionar la gente que le duele algo...
Ni en mis propios sentimientos puedo ser libre de expresarme, siempre hay alguien que me critica el dolor...
viernes, 29 de septiembre de 2017
Mentime
Mentime, hacelo y que te vea.
Mentime lo mas fuerte que puedas y aprendete las palabras de memoria para que ningún detalle se te escape cuando te vuelva a preguntar lo que ya ocultaste.
Mentime y hacelo con rabia, como si me odiaras, o como si me amaras tanto que mentir sea lo único verdadero que puedas darme.
Mentime y que te queme por dentro el recuerdo imaginario de las palabras que estás escupiendo.
Mentime, con el cuerpo y con la mirada, hacé tu mejor papel, ese, el de mentiroso que no sabe mentir.
Mentime, hacelo con cuidado, pero hacelo antes de que yo pregunte que está pasando, hacelo antes de que empiece a imaginar con que excusa vas a escapar de esta realidad en la que te sueño y que parece tan ficticia como tus verdades.
Vos mentime, que igual ya no te creo...
sábado, 16 de septiembre de 2017
Hasta cuándo?
Es como si en una cajita de fósforos hubiera encerrado a mil fieras. Se me ríe en la cara el amor que te tengo, y de golpe vuelvo a ser la mina que reprochaste que fui con otros. Y ahora que hago?
No te puedo decir lo que quiero, porque no me sale, porque con vos aprendo a tener la empatía que siempre odié.
Porque...qué se creen los de afuera que entienden lo de adentro? Pero, yo a vos, te sé, y si te digo lo que necesito, te mato, creeme que te mato por dentro.
Hasta ayer, entre vos y yo, no existía el para siempre, y no existe hoy tampoco, pero me miento un poquito, te prometo lo que no me das, y no quiero evangelizarte ni contarte como puedo cambiarte el mundo si me abrís los párpados, pero que se yo, mal no estaría...
Todos los días te perdono alguna falta de amor, hasta cuándo?
No te puedo decir lo que quiero, porque no me sale, porque con vos aprendo a tener la empatía que siempre odié.
Porque...qué se creen los de afuera que entienden lo de adentro? Pero, yo a vos, te sé, y si te digo lo que necesito, te mato, creeme que te mato por dentro.
Hasta ayer, entre vos y yo, no existía el para siempre, y no existe hoy tampoco, pero me miento un poquito, te prometo lo que no me das, y no quiero evangelizarte ni contarte como puedo cambiarte el mundo si me abrís los párpados, pero que se yo, mal no estaría...
Todos los días te perdono alguna falta de amor, hasta cuándo?
jueves, 14 de septiembre de 2017
A veces
A veces te esquivo las preguntas, pongo la música que vive en mi cabeza bien fuerte para no escuchar lo que querés que te responda.
Porque tengo miedo, aunque no creas yo también aprendo de a poco y de a besos a como debo quererte, porque lo que te duele de tiempo atrás a mi también me molesta, y aunque te gusta que te mire porque se que vos sabes que yo se lo que querés decir, no me animo a responderte.
Porque tengo miedo, aunque no creas yo también aprendo de a poco y de a besos a como debo quererte, porque lo que te duele de tiempo atrás a mi también me molesta, y aunque te gusta que te mire porque se que vos sabes que yo se lo que querés decir, no me animo a responderte.
Hoja en blanco
Estoy al borde de estrujarme el corazón y tirarlo al tacho, como si fuera una hoja en blanco que puede volver a sentir de cero cuando y como quiere, pero no, ya sabemos que no funciona así, y en cuanto lo aprieto un poquito se me pone a llorar el muy cobarde.
Pobres de mis cercas, que con esta ciclotimia que arrastro y que pesa errores, no paran de lloverme la memoria y las decisiones que todavía no puedo tomar.
Me vienen naciendo futuros de todos los colores y cual filtro en una foto, voy probando cual me queda mejor, aunque lo único que quiero es un poco de sombra en este desierto de amores que encandilan y no se dejan sentir.
No me sale una palabra de todo lo que siento, si la pienso la cago, si lo hago, también.
jueves, 31 de agosto de 2017
Te mataron y no hice nada
Te mataron y no hice nada.
Yo estaba en casa, matando también, a mis penas. Entre risas, recuerdos y un vino que iba cambiándome el color de la lengua a medida que lo iba tomando, y a vos también te cambiaba el color, el del cuerpo, el de la sangre que ibas perdiendo, el de la vida que se te estaba ahogando entre manos desconocidas que no querías que se acerquen más.
Yo estaba en casa, y me dejaba desnudar y tocar por quien yo quería, y si decía a algo que NO, era entre risas y vergüenza, era porque estaba convencida de que SI, que si quería, pero el NO hacía que todo dure más, y vos no pudiste, vos dijiste que NO de verdad, de esos que no se negocian, NO es NO, pero no funcionó, a vos te arrancaron la ropa y te arrancaron la vida.
Yo estaba en casa, y vos anda a saber por donde andabas, porque apareciste muerta, acribillada, ahogada, atada, amordazada, con una bolsa en la cabeza, calcinada, quemada con ácido, descuartizada. Y yo estaba más entera que nunca y sana y radiante, recostada donde quería, con quién yo quería, y estaba desnuda y no tenía miedo, pero vos si, vos estabas temblando, te sentías sucia, débil, indefensa, enferma de tanta mierda que te estaba pisoteando.
Yo estaba en casa y quería que el tiempo se frene, quería estar así, y vos no, vos querías que todo termine pronto porque cada segundo que pasabas entre manos que te torturaban, era la eternidad hecha carne, hecha sangre, la que habías perdido, era el frío del piso en el que te acostaron y no dejaron que te levantes nunca más.
Yo estaba en casa, y no tenía ni la menor idea de quien eras, pero te juro que si hubiera sabido donde estabas, yo te iba a buscar...
Yo estaba en casa, matando también, a mis penas. Entre risas, recuerdos y un vino que iba cambiándome el color de la lengua a medida que lo iba tomando, y a vos también te cambiaba el color, el del cuerpo, el de la sangre que ibas perdiendo, el de la vida que se te estaba ahogando entre manos desconocidas que no querías que se acerquen más.
Yo estaba en casa, y me dejaba desnudar y tocar por quien yo quería, y si decía a algo que NO, era entre risas y vergüenza, era porque estaba convencida de que SI, que si quería, pero el NO hacía que todo dure más, y vos no pudiste, vos dijiste que NO de verdad, de esos que no se negocian, NO es NO, pero no funcionó, a vos te arrancaron la ropa y te arrancaron la vida.
Yo estaba en casa, y vos anda a saber por donde andabas, porque apareciste muerta, acribillada, ahogada, atada, amordazada, con una bolsa en la cabeza, calcinada, quemada con ácido, descuartizada. Y yo estaba más entera que nunca y sana y radiante, recostada donde quería, con quién yo quería, y estaba desnuda y no tenía miedo, pero vos si, vos estabas temblando, te sentías sucia, débil, indefensa, enferma de tanta mierda que te estaba pisoteando.
Yo estaba en casa y quería que el tiempo se frene, quería estar así, y vos no, vos querías que todo termine pronto porque cada segundo que pasabas entre manos que te torturaban, era la eternidad hecha carne, hecha sangre, la que habías perdido, era el frío del piso en el que te acostaron y no dejaron que te levantes nunca más.
Yo estaba en casa, y no tenía ni la menor idea de quien eras, pero te juro que si hubiera sabido donde estabas, yo te iba a buscar...
martes, 29 de agosto de 2017
Que si...
Que tenés que aprender a cerrar la boca, a pensar en lo que vas a decir antes de mandar todo a la mierda, que si te tuviera enfrente te daría un sermón para que te calmes y veas que allá afuera todo es distinto a como es ahí adentro.
Que si lo querés: decilo; que si no podés, contale; que si te gusta, no te mueras de ganas.
Que cuando desnudes todo, esta vez, empieces por el alma.
Que te quiere y te lo dice, pero que mejor te lo demuestre.
Que si te puede: no te pierdas; que si te mira no te ciegues, que si te habla no le grites, que si te grita: nunca más.
Que si te lleva de la mano sea con orgullo, que le celen los ojos si alguien te mira con mas ganas que él. Que se le despierte la vida si te tiene lejos para irte a buscar; que aprenda a hablarte sin decir una palabra. Que a la voz de su consciencia le queden tantas dudas que tenga que saborearte un poco más todos los días. Que las noches traigan la paz que se roban los días. Que deje de valer la pena lo que tiene que valer alegrías.
Que si no tiene tiempo, que no te robe el orgullo.
Que si te entiende: bien; y sino, que tenga el coraje de preguntar.
Que si tiene miedo, se atreva a mirarte a los ojos.
Que si te quiere, que te quiera bien...
Que si lo querés: decilo; que si no podés, contale; que si te gusta, no te mueras de ganas.
Que cuando desnudes todo, esta vez, empieces por el alma.
Que te quiere y te lo dice, pero que mejor te lo demuestre.
Que si te puede: no te pierdas; que si te mira no te ciegues, que si te habla no le grites, que si te grita: nunca más.
Que si te lleva de la mano sea con orgullo, que le celen los ojos si alguien te mira con mas ganas que él. Que se le despierte la vida si te tiene lejos para irte a buscar; que aprenda a hablarte sin decir una palabra. Que a la voz de su consciencia le queden tantas dudas que tenga que saborearte un poco más todos los días. Que las noches traigan la paz que se roban los días. Que deje de valer la pena lo que tiene que valer alegrías.
Que si no tiene tiempo, que no te robe el orgullo.
Que si te entiende: bien; y sino, que tenga el coraje de preguntar.
Que si tiene miedo, se atreva a mirarte a los ojos.
Que si te quiere, que te quiera bien...
viernes, 18 de agosto de 2017
La lección del que elige
Se está haciendo fácil respirar por estos lados, hay olor a sahumerio que espanta soledades, es dulce y no empalaga, es ácido y no arde, ve y sabe mirar...
Y que lástima che, pero vos y yo no pudimos recorrer las mismas calles, a ninguno le importo recordar las viejas buenas épocas, porque todo se empañó, se manchó de sangré la esquina del primer beso y, a mi favor, ni me acuerdo que sabor tenían tus mentiras.
Esta loca está tan cuerda, que tiemblan los payasos con pinta de campeones porque a sus globos de colores los espera un alfiler. El mismo que explota futuros con chusmas que leen pero no saben entender ni la mitad de lo que escribo.
Y de tanto andar andando, este paladar se volvió negro sabiendo lo que quiere y volviendo a elegir, porque ya no pierde el tiempo y aprendió a diferenciar lo económico de lo barato entre salchichones primavera y vinos en caja de cartón...que le encantan, pero no con vos...
Y que lástima che, pero vos y yo no pudimos recorrer las mismas calles, a ninguno le importo recordar las viejas buenas épocas, porque todo se empañó, se manchó de sangré la esquina del primer beso y, a mi favor, ni me acuerdo que sabor tenían tus mentiras.
Esta loca está tan cuerda, que tiemblan los payasos con pinta de campeones porque a sus globos de colores los espera un alfiler. El mismo que explota futuros con chusmas que leen pero no saben entender ni la mitad de lo que escribo.
Y de tanto andar andando, este paladar se volvió negro sabiendo lo que quiere y volviendo a elegir, porque ya no pierde el tiempo y aprendió a diferenciar lo económico de lo barato entre salchichones primavera y vinos en caja de cartón...que le encantan, pero no con vos...
jueves, 17 de agosto de 2017
No, pero si
La incoherencia del amor a destiempo, o del desamor en tiempo real.
Y tal vez no, tal vez es el tiempo en el que tiene que ser, y la forma, y el cuerpo y el gusto, y andá a saber que más. Pero no, mejor no. Porque si hubiera sido antes, si, seguramente si, pero ahora ya pesa cuesta abajo cual nombre en una lista. Y eso que no me gusta dejar en manos de terceros lo propio, menos el corazón y las palabras. Pero si, parece que quiere. Y no, al final no. Siempre recula. Hay silencios que meten miedo...
Y tal vez no, tal vez es el tiempo en el que tiene que ser, y la forma, y el cuerpo y el gusto, y andá a saber que más. Pero no, mejor no. Porque si hubiera sido antes, si, seguramente si, pero ahora ya pesa cuesta abajo cual nombre en una lista. Y eso que no me gusta dejar en manos de terceros lo propio, menos el corazón y las palabras. Pero si, parece que quiere. Y no, al final no. Siempre recula. Hay silencios que meten miedo...
miércoles, 9 de agosto de 2017
Manchas
Nunca estamos a salvo del exilio total, siempre hay una mancha de odio, o de amor, que me aceita el piso y hace que piense, calcule, controle, me frene; y yo que por esta época vengo trotando en taco aguja...
La noche está llena de poetas, de esos que conozco de memoria que repiten frases hechas, que juegan a contar los vasos que tomo y que piensan que van a matarme los miedos, cuando soy yo la que los defiende acuchillando los fantasmas con los que viven; empiezan queriendo conquistar y lo único que necesitan es alguien que le consuele los vacíos del colchón; pero no, como mucho: cuando me voy te lavo el vaso y te vacío el cenicero...
Tengo demasiado empedrado el corazón para que le quieran seguir el ritmo.
Y pierdo, siempre voy perdiendo aunque en la cuenta me figure un menos diez y la lluvia me lave los recuerdos, porque hay un silencio que llevo marcado a fuego y espero, ojalá, suplico, rezo, algún día pueda aprender a hablar.
La noche está llena de poetas, de esos que conozco de memoria que repiten frases hechas, que juegan a contar los vasos que tomo y que piensan que van a matarme los miedos, cuando soy yo la que los defiende acuchillando los fantasmas con los que viven; empiezan queriendo conquistar y lo único que necesitan es alguien que le consuele los vacíos del colchón; pero no, como mucho: cuando me voy te lavo el vaso y te vacío el cenicero...
Tengo demasiado empedrado el corazón para que le quieran seguir el ritmo.
Y pierdo, siempre voy perdiendo aunque en la cuenta me figure un menos diez y la lluvia me lave los recuerdos, porque hay un silencio que llevo marcado a fuego y espero, ojalá, suplico, rezo, algún día pueda aprender a hablar.
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